FUNCIONAMIENTO
Una linterna eléctrica es un aparato portátil de iluminación alimentado mediante pilas o baterías eléctricas. Suele estar compuesta de una carcasa que alberga las pilas y la bombilla.
Algunos modelos incorporan varios tipos de iluminación en la misma linterna: una lámpara fluorescente, un intermitente para señalización y un dispositivo óptico para obtener un haz luminoso dirigible.
La ventaja que tiene el empleo de lámparas fluorescentes es que su rendimiento es mayor, y por tanto, producen más iluminación con un bajo consumo de energía, favoreciendo el menor desgaste de pilas o baterías. Sin embargo, ésta es una luz muy difuminada que no sirve para alumbrar objetivos concretos, y es más adecuada para iluminar una estancia, como una pequeña habitación o el interior de una tienda de campaña.
TIPOS DE LINTERNA
Linterna con varias luces
Otra nueva tecnología que puede alargar la duración de las baterías o pilas, consiste en sustituir la bombilla por varios diodos LED de alta potencia. Al ser el consumo de un LED considerablemente reducido, las baterías tienen una mayor durabilidad. Los diodos LED ofrecen una luz más blanca que las de las bombillas, pero también se pueden obtener en diferentes colores.
Además de su función principal que es la de iluminar, las linternas se pueden usar para hacer señales o indicar una localización.
Linterna de Energizer de 1899
Recientemente han salido al mercado unas linternas con una dinamo en lugar de las pilas o las baterías eléctricas y dotadas de diodos LED, lo que las hace muy robustas. El funcionamiento de la dinamo se consigue, bien moviendo la linterna de arriba a abajo o accionando una manivela. Si se acciona el dispositivo durante unos 30 segundos la carga obtenida puede permitir 5 minutos de luz. Hay varios sistemas, el más conocido es el de una palanca a la que se da vueltas. Pero hay otros metodos más cómodos, para los que no hace falta utilizar ambas manos. Como la linterna que se agita, y otra que posee una pequeña palanca que se acciona con la misma mano que sujeta la linterna, logrando así la recarga de la dinamo. También existe un sistema que funciona tirando de una cuerda, pero el mismo ha quedado vetusto debido a que no es tan práctico como los anteriormente explicitados.
Sin embargo, estas linternas, igual que las dotadas de lámparas fluorescentes, tienen una desventaja, y es que alumbran muy poco de lejos por lo que solamente sirven para iluminar objetivos cercanos.
HISTORIA
Lámpara de barro.
Lámpara rusa a keroseno.
Lámparas antiguas
Antes de la invención de la luz eléctrica, las lámparas eran recipientes de líquido oleoso que se hacían arder por medio de una mecha. El descubrimiento de la mecha, fibra de material combustible sumergida en grasa, se pierde en la oscuridad de los tiempos (se usaba ya en el neolítico superior). Con este descubrimiento nace la lámpara primitiva, que se reducía a una escudilla de piedra con una ranura para la mecha, hecha de musgo y una empuñadura para la mano lejos de la llama. De este tipo de lámparas se han hallado varios ejemplares del Neolítico. Estas lámparas de piedra siguen usándose por algunos pueblos primitivos como los esquimales aleutas de Alaska, usando como combustible aceite de ballena.
Los pueblos mediterráneos empleaban conchas marina en el cuarto milenio a. de J.C. En los tiempos homéricos se colocaban sobre altos postes, braseros que se alimentaban con leña y astillas. Este tipo de brasero colgante se emplea en la India para ceremonias religiosas.
Las lámparas griegas y romanas tienen su origen en Egipto, siendo hondas y redondas, con un mango y decoradas con rayas, palmetas y dibujos similares. Se llenaba de aceite o de grasa y sobre su superficie flotaba la mecha. La lámpara romana tenía dos aperturas. La del centro era para cargarla y en el lateral, otra donde salía la mecha. Sus decoraciones eran más elaboradas, con imágenes mitológicas, con forma de animales o busto humano, recibiendo unas y otras el nombre de lychnos entre los griegos y lucerna entre los romanos.
Aunque en Oriente se daba preferencia a la vela, desarrolló una lámpara de aceite en forma de plato con pie labrado.
Se conocen de todas las civilizaciones de la antigüedad y de variadísimas formas destacando por su número y perfección artística en su figura y relieves las griegas y las romanas. Las de barro cocido tienen la forma redonda u oval, con elegante asa y uno o más picos si están cerradas o con los bordes algo doblados u ondulados si son abiertas (siendo éstas generalmente fenicias), pero la de bronce presenta formas ondeadas o prolongadas con variedad de apéndices ornamentales y a veces con incrustaciones de plata u oro estando a menudo dispuestas para la suspensión (lucerna pensil) con cadenillas. Las árabes, pequeñas, de bronce o de barro cocido, se distinguen por su elevación y su pico muy prolongado y ofrecen escaso gusto mientras que las de forma de gran vaso de bronce llevan múltiples adornos arabescos y rematan en cubiertas caladas que se suspenden de lo alto.
Lámparas medievales
Lámpara usada para iluminar una fortificación medieval.
De la época bizantina nos llega la más común, la de mecha flotante.
Las coronas luminosas empezaron a usarse en las catacumbas desde el Siglo IV y consistían al principio en aros suspendidos horizontalmente o montados en un pie esbelto, sobre los que se colocaban lucernas o velas. Se fueron complicando después y en el Siglo XI tuvieron su más grandiosa expresión en las célebres coronas de las iglesias de Hildesheim y de Reims (la de ésta última, desaparecida) entre otras muchas.
Derivaciones de ellas son las arañas que en
La lámpara de keroseno fue construida por un científico polaco, Ignacy Lukasiewicz, en el año 1853.
Tipos de combustible
Hasta el s. XIX, los combustibles más usados para lámparas variaban según la región, pues, como es lógico, se empleaban los más fáciles de encontrar, como la grasa de manteca de cerdo, el benceno, el canfeno, el aceite de colza, El aceite de ricino se obtiene a partir de la planta Ricinus communis, que contiene aproximadamente un 40-50 por ciento del aceite.
En 1830, Reichenbach y el Dr.Christian inventaron el queroseno. En 1870 la lámpara de petróleo o queroseno era casi de uso universal. En 1890 la mayoría de las ciudades tenían ya luz de gas y con el descubrimiento de la electricidad, en el s. XX se modificó la iluminación de todos los pueblos.



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